Errar es humano. Meter la pata es el pan nuestro de todos los días. Pero, ¿qué motiva al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial a retirar la protección legal —es decir, quitar el registro— a una marca que aprobó hace tres años? ¿Se dieron cuenta de que cometieron un error? Bueno, los errores son excelentes profesores y yo estoy plenamente seguro de que habremos de aprender mucho con esta controversia legal que apenas empieza. En resumen, el IMPI emitió a principios de junio 2026 un Procedimiento de Nulidad contra su propia aprobación emitida en 2023. Me he propuesto exponer mi aprendizaje en este blog y compartirlo con el mundo porque promete ser un caso legal interesante. ¿Será que el IMPI se echará para atrás en un registro de marca que ya había aprobado?
Antecedentes
Conforme los documentos históricos, la primera ocasión en que se celebró la Procesión del Silencio en San Luis Potosí corría el año 1954. Fue organizada por el primer Patronato Hispano Potosino, integrado por tres hermandades: la Cofradía Carmeliana, la del Santo Entierro y la de La Soledad. Ellos, desde ese primer momento fomentaron la integración de nuevas cofradías cada año. Doce años después, en 1966, para darle un carácter congruente con su creciente prestigio, se constituyó TRADICIONES POTOSINAS, A.C.
En 2023, tras más de 60 años organizando cada Semana Santa la PROCESIÓN DEL SILENCIO en San Luis Potosí, TRADICIONES POTOSINAS A.C. contrató a los IMAGENiOS para registrar el nombre de su evento. ¿Por qué, tras tanto tiempo, se sintieron repentinamente interesados en protegerlo legalmente? Porque se empezó a difundir el rumor de que el gobierno del estado intentaría apropiarse de esa famosa ceremonia popular religiosa.
Apegándonos al procedimiento regular de registro, iniciamos comprendiendo las actividades de la empresa para determinar en cuál clase correspondería registrar su nombre. Serían dos: la clase 41, que abriga los nombres de eventos culturales; y la clase 45, que comprende los nombres de ceremonias religiosas. Tras un profundo análisis, encontramos razonablemente viable obtener el registro y solicitamos la protección de PROCESIÓN DEL SILENCIO en ambas clases.
En marzo 10 de 2023, con folios 2577244 y 2577247, quedó registrada en las clases 41 y 45 respectivamente la marca PROCESIÓN DEL SILENCIO.
La historia reciente
El 4 de junio de 2026, en las oficinas de TRADICIONES POTOSINAS A.C., recibimos un par de notificaciones del IMPI. A través de las mismas se nos apercibía de la inminente entrega, al día siguiente, de un citatorio mediante el cual el instituto nos haría saber que los dos registros de la marca serían anulados. Y sí, el notificador nos entregó un grueso expediente para cada caso a través del cual nos indicaba que tendríamos un mes para presentar nuestra defensa.
Ya desde los expedientes se puede percibir el ánimo de presionar e impresionar: legajos repletos de copias fotostáticas que lo único que lograron fue hacer más pesado el expediente. Si lo que el examinador que signa la promoción como Coordinador Departamental de Nulidades deseaba era asustarnos, lo logró. Pero al revisar las carpetas vimos que estaban repletas de paja y solo 6 páginas decían algo sustancioso. Las restantes hojas eran copias de revistas y reportajes periodísticos que más que amedrentarnos nos proveyeron argumentos para la defensa. Copias y más copias de documentos en que se puede leer que los potosinos tienen pleno derecho a ostentar al marca. ¿Por qué? Porque han sido ellos, durante más de 60 años, quienes han prestigiado a nivel nacional e internacional la Procesión Del Silencio.
Por otra parte, uno pensaría que la objeción de un tercero sería necesaria para que procediera un juicio de nulidad, es decir, que alguien sintiera que sus intereses fueron vulnerados. Así, esa persona o empresa solicitaría la nulidad para poder usar el nombre sin riesgo. La verdad cuesta trabajo pensar que ésta es una moción de oficio del IMPI, arrepentido de haber otorgado el registro. Entre sus argumentos está aquel que, de ser correcto, debió señalar cuando solicitamos el registro: la frase resulta descriptiva, es genérica.
Pero el IMPI está confundiendo la notoriedad del evento y de su nombre con la descriptividad. Su análisis y sus conclusiones son erróneas. ¿Cómo no va a ser conocida la frase tras tantos años de trabajo y devoción? ¿Cómo vamos a dejar de reconocer la aspiración de otras organizaciones, civiles y gubernamentales, por organizar sus propias festividades religiosas y llamarlas de la misma manera? Es casi como pedirle a la Coca-Cola que conceda el uso de su nombre a otros fabricantes. Y sin embargo, TRADICIONES POTOSINAS, A.C. no está por monopolizar las procesiones religiosas en México.
26 de junio de 2026
Estamos listos para ingresar la contestación. Nuestra argumentación es muy sencilla: el nombre no es genérico, es muy famoso. Entendemos que de no ser por el largo e ininterrumpido trabajo de TRADICIONES POTOSINAS, A.C., la frase no sería una marca apetecida por terceros. Hay más que suficiente material periodístico para demostrar que la asociación civil potosina ha venido organizando esta ceremonia por más de 60 años. Hay reconocimientos internacionales también y hasta una declaración del evento como patrimonio cultural inmaterial del San Luis Potosí. Pero por lo visto el IMPI desea borrar todo eso de un plumazo y permitir que otros organicen eventos similares y los nombren del mismo modo.
El IMPI deberá emitir una resolución pronto, porque además de todo este embrollo, este año, en julio, corresponderá declarar el uso real y efectivo del nombre. ¡Vaya una historia! Y como dicen en las series, "Continuará".
